Tratamiento descompresión axial vertebral en Clínica IVEMA Valencia
El dolor de espalda es, desde hace años, una de las principales causas de baja laboral, limitación funcional y pérdida de calidad de vida en adultos. Muchas personas pasan por un recorrido muy parecido: medicación, reposo relativo, fisioterapia convencional, infiltraciones… y, aun así, el dolor persiste. En ese punto aparece una sensación muy común: “ya lo he probado todo”.
Sin embargo, existe una técnica que todavía sigue siendo poco conocida para el gran público, pero que se está consolidando como una alternativa real dentro de los protocolos avanzados de tratamiento de columna: la descompresión axial vertebral. En centros especializados como Clínica IVEMA, este tipo de terapia se integra dentro de programas personalizados para pacientes que no han respondido de forma satisfactoria a otros abordajes más convencionales. En este artículo vamos a profundizar de forma clara y rigurosa en qué es la descompresión axial vertebral, cómo funciona, en qué casos puede ayudar, qué dice la evidencia clínica actual y por qué se está convirtiendo en una opción muy interesante para personas con dolor lumbar, cervical o ciática persistente.
El problema real del dolor de espalda que no mejora
Cuando un dolor de espalda se prolonga durante semanas o meses, deja de ser un simple episodio agudo y pasa a convertirse en un problema complejo. No solo intervienen factores mecánicos, sino también inflamatorios, neurológicos y, en muchos casos, degenerativos. Una gran parte de los pacientes que llegan a consulta especializada lo hacen con diagnósticos como hernia discal lumbar o cervical, protusión discal, estenosis de canal, síndrome facetario, lumbalgia crónica inespecífica, cervicalgia con irradiación al brazo o ciática recurrente. El problema no es únicamente el diagnóstico, sino que muchas veces los tratamientos habituales no consiguen modificar la causa biomecánica del dolor, sino únicamente controlar los síntomas. Ahí es donde la descompresión axial vertebral cobra especial interés.
¿Qué es exactamente la descompresión axial vertebral?
La descompresión axial vertebral es una técnica no quirúrgica que busca reducir la presión existente entre los segmentos vertebrales, creando un efecto de descompresión controlada sobre los discos intervertebrales. A diferencia de la tracción convencional, esta tecnología utiliza sistemas computerizados capaces de aplicar fuerzas de tracción de forma muy precisa, progresiva y adaptada a cada paciente. El objetivo principal no es estirar la espalda, sino modificar de manera específica la presión intradiscal y favorecer un entorno mecánico más favorable para disminuir la presión sobre el disco, reducir la compresión sobre las raíces nerviosas, facilitar la rehidratación del disco y mejorar el espacio intervertebral, todo ello sin manipulaciones bruscas ni técnicas invasivas.
Una diferencia clave: no es una tracción tradicional
Uno de los errores más habituales es pensar que la descompresión axial vertebral es simplemente una forma moderna de tracción. En la tracción clásica la fuerza suele ser lineal, poco específica, difícil de adaptar a cada nivel vertebral y sin control preciso de cargas y relajaciones. En cambio, la descompresión axial vertebral trabaja con protocolos programados, ajuste exacto de la fuerza según peso, patología y nivel afectado, fases de tracción y relajación que evitan la contracción defensiva de la musculatura y orientación específica al segmento vertebral que se desea tratar.
¿Por qué se habla de crear presión negativa dentro del disco?
Cuando un disco intervertebral está sometido a cargas constantes, especialmente en casos de hernia o protusión, su capacidad de absorber nutrientes y agua se ve reducida. El disco pierde altura, elasticidad y capacidad de amortiguación. Al aplicar una descompresión controlada se genera un pequeño vacío intradiscal, se favorece la reabsorción de fluidos y se reduce la presión interna sobre las estructuras nerviosas, creando un entorno que facilita procesos de recuperación tisular.
¿En qué patologías puede ser especialmente útil?
Se utiliza con especial interés en hernia discal, protusión discal, ciática y braquialgia de origen compresivo, degeneración discal y dolor lumbar o cervical crónico sin respuesta a otros tratamientos. En fases iniciales de protusión puede ayudar a frenar la progresión del daño discal, y en hernias puede contribuir a disminuir la presión mecánica, reducir la irritación nerviosa y mejorar la tolerancia al movimiento.
¿Para qué tipo de pacientes está pensada esta técnica?
Está indicada especialmente en personas con dolor persistente de origen discal, con pruebas de imagen compatibles con compresión, que no han mejorado con tratamientos conservadores habituales y que no desean o no pueden someterse a cirugía en ese momento. También puede formar parte del plan en pacientes operados con dolor residual, tras una valoración clínica adecuada.
¿Cómo es una sesión de descompresión axial vertebral?
El proceso suele incluir una valoración clínica detallada, revisión de pruebas de imagen, programación personalizada, colocación cómoda del paciente y aplicación de ciclos de descompresión y relajación. Es una técnica indolora y, en muchos casos, el paciente describe una sensación de alivio durante la sesión.
¿Cuántas sesiones suelen ser necesarias?
No existe un número fijo. Los programas más efectivos se estructuran en varias semanas y se combinan con ejercicio terapéutico, control motor, educación postural y reentrenamiento funcional. Esta combinación es la que permite mantener resultados a medio y largo plazo.
La clave no está solo en descomprimir, sino en reeducar
La descompresión reduce presión y mejora el entorno del disco, pero si el paciente mantiene los mismos patrones de sobrecarga, el beneficio puede ser limitado. Por eso se integran programas de estabilización lumbo-pélvica, mejora del control neuromuscular, fortalecimiento específico y educación en ergonomía real.
¿Qué se siente durante y después del tratamiento?
Durante la sesión se suele notar un estiramiento suave y una descarga progresiva. Tras las primeras sesiones puede aparecer una ligera fatiga muscular y sensación de espalda más libre. En algunos casos el dolor fluctúa inicialmente, lo cual se considera una respuesta normal al cambio de estímulos.
¿Es una técnica segura?
Sí, cuando se aplica tras una correcta valoración clínica. Deben descartarse contraindicaciones como fracturas recientes, inestabilidad severa, tumores, infecciones óseas, cirugías recientes sin autorización o determinadas situaciones de embarazo.
¿Qué diferencia a la descompresión axial de otros tratamientos pasivos?
Muchas terapias pasivas alivian síntomas, pero no modifican de forma directa la carga mecánica del disco. La descompresión axial sí actúa sobre la biomecánica vertebral, lo que constituye uno de sus principales valores diferenciales.
¿Puede evitar una cirugía de columna?
No sustituye una cirugía cuando está claramente indicada, pero en muchos pacientes puede retrasarla, reducir la sintomatología a niveles funcionales y permitir continuar con un abordaje conservador eficaz.
El papel de la resonancia magnética
No todas las hernias visibles producen dolor. La indicación correcta se basa en la correlación entre exploración clínica, patrón de dolor, pruebas funcionales y análisis conjunto de la imagen.
Aplicación en columna lumbar
Especialmente indicada en niveles L4-L5 y L5-S1. Los pacientes suelen experimentar disminución del dolor irradiado, mejora para sentarse, caminar y reducción de la rigidez matutina.
Aplicación en columna cervical
Indicada en dolor cervical irradiado, hormigueos en manos, pesadez en hombros y rigidez persistente, con el objetivo de reducir la presión sobre las raíces nerviosas cervicales.
El impacto psicológico del dolor persistente
El dolor crónico genera miedo al movimiento, reducción de actividad y pérdida de confianza corporal. Notar alivio real favorece la recuperación global, no solo física sino también emocional.
Evidencia clínica
La literatura científica muestra mejoras en dolor lumbar y cervical, reducción de síntomas irradiados y mejora funcional, especialmente cuando se integra en programas multimodales.
Expectativas realistas
No es una solución inmediata ni milagrosa. Los resultados son progresivos y dependen en gran medida de la adherencia al programa completo.
¿Qué diferencia a un centro especializado?
La valoración profunda, la correcta selección de pacientes, la combinación con ejercicio terapéutico y el ajuste continuo del tratamiento según la evolución real.
El futuro del tratamiento conservador de columna
Avanza hacia protocolos personalizados, análisis funcional del movimiento, tecnologías de control de carga y una integración real del ejercicio terapéutico avanzado, donde la descompresión axial vertebral encaja de forma natural.