¿Dolor en la zona baja de la espalda? | Clínica IVEMA Valencia
El dolor en la zona baja de la espalda, también llamado dolor lumbar, es una de las molestias más comunes en adultos. Puede aparecer de forma repentina, tras un esfuerzo o un mal movimiento, o ir aumentando poco a poco hasta convertirse en un problema que limita tu día a día. Aunque muchas personas lo atribuyen únicamente a una mala postura, no siempre es así: detrás del dolor lumbar pueden esconderse otras causas que conviene identificar cuanto antes.
La postura: el culpable más frecuente
Pasar horas sentado frente al ordenador, conducir durante mucho tiempo o encorvarse al mirar el móvil puede generar tensión en los músculos y ligamentos de la espalda baja. Esto provoca pequeñas sobrecargas que, con el tiempo, se convierten en dolor.
Los síntomas más habituales cuando el origen es postural son:
Molestia difusa que empeora al final del día.
Sensación de rigidez al levantarse de la silla.
Alivio temporal al estirarse o cambiar de posición.
En estos casos, mejorar la ergonomía del puesto de trabajo, hacer pausas activas y fortalecer la musculatura suele dar muy buenos resultados.
Otras causas que pueden estar detrás
Si el dolor no mejora con cambios posturales o aparece sin una razón aparente, es importante no pasarlo por alto. Algunas causas frecuentes incluyen:
Hernia discal: cuando el disco que separa las vértebras se desplaza y comprime un nervio, provocando dolor que puede irradiar a las piernas.
Ciática: dolor que recorre el trayecto del nervio ciático, normalmente acompañado de hormigueo o pérdida de fuerza.
Contracturas musculares intensas: tras un sobreesfuerzo o un movimiento brusco.
Problemas articulares o degenerativos: como artrosis lumbar o estenosis del canal medular.
Enfermedades inflamatorias o renales: en ocasiones el dolor lumbar no es por la espalda, sino por afecciones en otros órganos.
Cuándo debes acudir al especialista
Debes buscar valoración médica o de un fisioterapeuta si:
El dolor persiste más de una semana sin mejorar.
Aparece de forma repentina tras un golpe o caída.
Se acompaña de fiebre, pérdida de peso o debilidad en las piernas.
Sientes hormigueo, adormecimiento o dificultad para controlar esfínteres.
Estos signos pueden indicar que el dolor lumbar no es solo por postura y requiere atención inmediata.
Prevención y cuidado diario
Para proteger tu espalda baja y reducir el riesgo de dolor:
Mantén una postura erguida y evita encorvarte.
Fortalece abdomen y espalda con ejercicio regular.
Elige un colchón firme pero adaptable.
Evita cargar peso excesivo de forma brusca.
Realiza pausas y estiramientos si trabajas sentado.